685 73 52 27

Hola, ¿qué tal estás?

Supongo que si eres una de esas personas que vive en una población confinada o casi en este momento me contestarás que tus emociones no están en su mejor momento. Probablemente durante el fin de semana habrás buscado formas de entretenerte antes de volver el lunes a la rutina laboral o te pasará que has perdido la noción de los días y no sabrás que hoy es domingo porque para ti todos los días parecen iguales.

Buscando un tema sobre el que escribir no sé por qué me vino a la cabeza “Actitud proactiva” y pensé en todas las personas que me han acompañado a lo largo de mi vida y también que he conocido que encajan muy bien con esta actitud.

Como definición para comprender de qué voy a hablar nos puede servir:

«Las personas que se muestran proactivas se anticipan de forma activa a los sucesos o problemas futuros», y lo hacen actuando.

Lo que me lleva a recordar en mi infancia a mi abuela materna, una mujer muy trabajadora, casada joven con un hombre mayor que ella y criando a mi madre y sus hermanos prácticamente con lo que ella ganaba en su trabajo.

A pesar de que hace años que murió sigue muy presente en nuestras vidas porque estoy convencida de que fue una mujer especial.

En este momento es como si pudiera volver a sentir que se encuentra cerca quizá porque le encaja a su forma de ser todo aquello que se puede decir de una persona activa.

Nunca se dejaba llevar por la rutina y cuando terminaba con un reto otro le salía al paso, derrochaba energía y demostraba una gran seguridad en sí misma, no sé si real o impuesta por las circunstancias de la vida que le tocó vivir.

Tener una actitud proactiva es parte también de quien se conoce a sí mismo, cuenta con sus capacidades y también con sus limitaciones, reflexiona, planifica antes de actuar. Aprende de sus errores y cuando llega el éxito en lo que se propone, reafirma sus convicciones y refuerza a su vez su propia autoestima.

Por supuesto, todo el mundo no tiene esta actitud ante la vida, quizá tampoco la hayan echado de menos porque no la han necesitado para desenvolverse en la vida diaria.

En ocasiones hace falta un acontecimiento externo o interno que rompa con esa rutina o devenir y que nos ponga delante de un reto.

Pero, ¿qué es un reto?: es un objetivo que supone un desafío a nivel personal para quien quiere demostrarse a sí mismo que puede luchar por cumplir esa meta.

Recuerdo también a una compañera en la universidad, brillante, disciplinada, atenta con las personas de alrededor que cumplía con otra de las características de las personas proactivas: se expresan de forma positiva, tienen un gran autocontrol y respetan en todo momento las opiniones de los demás. Había perdido muy joven a su padre y la familia se había trasladado a otra ciudad dejando atrás amigos y conocidos. ¿Por qué digo esto último?, porque ella misma decía que había sufrido una gran pérdida y no le había quedado más remedio que adaptarse, demostrando una vez más otra característica de la proactividad: flexibilidad de pensamiento y gran capacidad de adaptación.

Por supuesto, todas estas características que conllevan ser una persona proactiva no están presentes a la vez ni con la misma intensidad en las personas.

Si te interesa saber si eres o no una persona proactiva echa un vistazo a las características enumeradas. Si decides que te gustaría serlo quizá deberías hacer más caso a aquellas con las que no te sientes identificado.

– PERSONAS ACTIVAS.

– SE CONOCEN A SI MISMAS. ALTA AUTOESTIMA.

– SON CREATIVAS.

– SE EXPRESAN DE FORMA POSITIVA.

– PLANIFICAN SUS ACTUACIONES.

– TIENEN AUTOCONTROL DE SUS EMOCIONES.

– SON CONSTANTES, CENTRADAS EN LA TAREA.

– SON MUY SOCIABLES.

– SE ADAPTAN FACILMENTE.

Para terminar, me gustaría animaros a buscar retos en vuestra vida cotidiana, retos pequeñitos o RETOS CON MAYÚSCULAS, que os hagan sentir que estáis vivos, que os ayuden a superar obstáculos y a crecer como personas.

Artículos relacionados: