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Hola, ¿qué tal estás?

Como ya hemos empezado el día con el cambio de horario, que nos acompañará hasta la próxima primavera, he aprovechado para vaguear una hora más en la cama. Pensando en lo que escribiría hoy he recordado la tarde de ayer, cuando me reuní con dos amigas estupendas cuya amistad conservo desde hace años. Celebrábamos el cumpleaños de una de ellas y pronto nos pusimos al día de la vida que llevamos cada una de nosotras en estos tiempos de incertidumbre.

Al volver a casa venía pensando en qué diferentes son las personas en cuanto a sus planes, metas y objetivos entre sí y la misma persona a lo largo del tiempo. Cómo nos cambia la vida y cómo la cambiamos nosotros en base a nuestras elecciones, decisiones y acciones.

Algunas personas encuentran su pasión en su trabajo, realizan una actividad que les gratifica a nivel personal o porque gracias a ella consiguen una estabilidad económica que les permite llevar otras vidas en el tiempo de ocio.

Otras personas ven su felicidad al formar una familia. Se sienten realizados cuidando, viendo crecer a su descendencia y se sienten seguros al disfrutar de un hogar con sus seres queridos.

Están también aquellas personas que cuidan de sí mismos, que se toman tiempo para conocerse y desarrollarse a otros niveles y buscan el sentido de la vida explorando en su salud mental, aprendiendo y valorando su vida emocional, quizá también filosófica o espiritual.

Este momento que nos ha tocado vivir activa en ciertas personas una motivación altruista, de ayuda a los demás sin esperar nada a cambio. Establecen su objetivo de vida en hacer cosas buenas y la gratificación interna que reciben a cambio supera con creces lo que ellos ofrecen.

Seguro que conoces también personas que cansadas de la rutina quieren probar sensaciones nuevas y salir de su zona de confort. La vida en estos casos es cómoda pero aburrida y deciden hacer las cosas que antes dejaron de lado por miedo a las consecuencias. Una sencilla alternativa son los viajes que obligan a cambiar de costumbres, conocer otras culturas y adaptarse a nuevas situaciones.

He querido reflexionar sobre los objetivos que mueven a las personas en una o varias direcciones. Es importante a lo largo de nuestra vida establecer objetivos; las personas que definen y persiguen uno o más objetivos son más felices, notan el progreso y se sienten más libres de elegir.

Da igual que tu objetivo de hoy sea mejorar en la cocina y aprender a preparar platos suculentos, ofrecer una buena impresión  en las prácticas para conseguir ese empleo o implicarte en la educación y el cuidado de tu familia, descubrir parcelas nuevas en tu relación de pareja. Aprovecha esa motivación interna, ese motor que te mueve y que nada frene tu entusiasmo a la hora de conseguir tus objetivos.

Termino con una frase que pertenece a una celebridad, John Lennon:

“Cuando tenía 5 años, mi madre siempre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande. Escribí: Feliz. Me dijeron que no entendí el ejercicio y yo les dije que no entendían la vida.”