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Hoy hablaremos del Humor como fortaleza o cualidad que en mayor o menor medida está presente en todos nosotros.

La alegría y la risa forman parte de nuestra vida y nos ayudan cuando es necesario afrontar situaciones complicadas y con ellas podemos rebajar la tensión.

La sonrisa se entiende en todas las culturas como generadora de aptitudes positivas. Nacemos con ella y desde las primeras semanas de vida la sonrisa forma parte de nuestro repertorio de respuestas.

La sonrisa no solamente cambia nuestra expresión facial sino que hace que nuestro cerebro reciba una señal que pondrá en marcha la generación de endorfinas, cuya función es reducir el dolor físico y emocional ofreciendo una sensación de bienestar.

La risa es una manifestación de alegría y bienestar, nos diferencia del resto de los animales y se encuentra en  conexión directa con nuestra experiencia vital; podemos ver como los niños y las niñas desde su tierna edad disfrutan de todo lo que les rodea, experimentan sin preocuparse más allá de sus necesidades y están en conexión directa con ese presente del “aquí y ahora”.

En la infancia se puede reír más de trescientas veces al día, pero a medida que nos hacemos adultos, las normas las creencias, las obligaciones y las preocupaciones van haciendo que seamos personas serias que dejan de reír, perdemos frescura y espontaneidad y llegamos a sentir presión por todo lo que nos rodea. 

La risa nos ayuda a desinhibirnos, a vencer nuestros miedos, a mostrarnos tal y como somos. Nos ayuda a aceptarnos y querernos, mimarnos y cuidarnos con amor.

Es contagiosa y cuando alguien empieza a reír a carcajadas los que están cerca comienzan a relajar los músculos de la cara y probablemente acaben riendo todos juntos.

En la Universidad de California han localizado dónde se encuentra el sentido del humor: una zona del cerebro que está en la circunvolución izquierda frontal superior, en el área motora suplementaria de dos centímetros cuadrados.

Fried y sus colaboradores aseguran que si estimulamos ese punto preciso por medio de electrodos, el paciente sonríe, y si la estimulación es más intensa se ríe a carcajadas.

Es importante fortalecer la expresión de la sonrisa como manifestación de optimismo y señal de disfrute de las actividades cotidianas, de nuestros propios logros y también como estrategia de afrontamiento de conflictos.

Las primeras enseñanzas de vida dentro de la familia deberían basarse en potenciar el humor y la risa, además de transmitir que ha de practicarse con una actitud de respeto y generosidad no como burla de las debilidades ajenas.

La risa sana, beneficiosa sale de una mente positiva, confiada, desde el amor. Mejora nuestra comunicación con los demás, ya que incrementa la creatividad, la espontaneidad, la expresión verbal y no verbal y la percepción de nosotros mismos y de nuestro entorno. 

Cuando hablamos de potenciar el Humor, ¿A qué nos referimos?.

Desde los talleres de risoterapia se consigue despertar nuestra capacidad de sentir, de amar, de silenciar nuestras preocupaciones, alinearnos con el bienestar de nuestra conciencia y salud emocional.

Se utilizan diferentes técnicas que desconectan nuestras preocupaciones a través del juego y el entretenimiento, y liberan de tensiones el cuerpo y la mente: expresión corporal, los juegos, la música, el baile, los ejercicios de respiración, los masajes… todas ellas son técnicas para reír de forma natural, sana y que la risa salga de nuestro interior libre.

El objetivo de aprender a potenciar el humor es conseguir que cualquier persona aprenda a sentirse alegre y feliz como decisión personal y a la hora de afrontar la vida diaria, ser conscientes de cómo nos afecta el entorno, cómo nos limitamos a nosotros mismos.

En los talleres de la risa nos reencontramos con nuestro niño interior, sin preocuparnos de las vergüenzas o el ridículo. Se practica en grupo, porque una de las cualidades de la risa que ya hemos subrayado es su capacidad altamente contagiosa.

 

Si crees que un taller de la risa no es para ti permíteme decirte que puede beneficiar a cualquier persona sin necesidad de encontrarse mal para participar. Como método para el cuidado preventivo de la salud y la felicidad merece la pena probar. Además las publicaciones de investigaciones realizadas en grupos de personas enfermas, hospitalizadas, en ambientes de trabajo estresantes, asociaciones de mujeres, centros juveniles y geriátricos avalan cómo se han beneficiado del poder de la risa.

Todos los estudios de la risa están de acuerdo en que ésta hace que se mueva el diafragma, aumente la capacidad pulmonar mejorando la respiración, fortaleciendo el corazón, facilitando las digestiones al hacer vibrar al hígado, estimulando los riñones, reduciendo la hipertensión al aumentar el riego sanguíneo, tonificando los músculos…

Hasta los seis años las personas ríen de media unas trescientas veces diarias. Los adultos más risueños alcanzan las cien risas al día y los menos alegres apenas llegan a diez. Las personas que ríen poco son más propensas al sedentarismo, a padecer migrañas y dolores musculares. ¿Necesitas más razones para potenciar tu sentido del humor?

En Psicología Positiva diferenciamos en tres categorías en cuanto a la fortaleza del humor: si está poco presente, equilibrada y muy presente. 

Puedes pensar que la persona que tiene muy presente la fortaleza del humor será más feliz; sin embargo, utilizar el sentido del humor indiscriminadamente puede generar problemas con el grupo social al no saber cuándo es aceptable y cuándo no es el momento propicio.

Usada en equilibrio esta fortaleza te permite buscar el lado divertido o propiciar espacios de respiro en los que liberarnos de la tensión.

Cuando el sentido del humor no está presente es bueno comenzar por relativizar y aumentar las risas hacia uno mismo desde la aceptación y el respeto, permitiéndonos fallos y no siendo demasiado críticos con nosotros mismos.

Por último, me gustaría señalar que al sentido del humor se le asocia con muchos valores que potencian nuestro bienestar: Amabilidad, Autoestima, Confianza, Creatividad, Crecimiento, Ejercicio, Emoción, Entretenimiento, Familia, Generosidad, Influencia, Inteligencia, Legado, Longevidad, Paz, Persistencia, Placer y una lista mucho más amplia.

“Bromear es una de las cosas amenas de la vida, 

pero cuesta muchos años de aprendizaje”

 (Lin Yutang)