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Hola, ¿qué tal estás?

Aprovecho cualquier rato perdido para leer el libro de Daniel Goleman “Inteligencia Emocional” y me detengo y reflexiono cuando el autor explica que la inteligencia emocional es una forma de interacción con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y agrupa habilidades: control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental.

El déficit de inteligencia emocional repercute en nuestra vida cotidiana, puede arruinar muchas carreras y conducir a otros trastornos como depresión, trastornos alimentarios, agresividad…

Pienso ahora en cómo definimos el éxito y aunque para cada uno significa algo distinto, todos estamos de acuerdo en que éxito significa el logro de una meta. Con el fin de alcanzar un objetivo una persona tiene que creer en sí mismo y esforzarse para conseguirlo.

Cuando hablamos de creer en uno mismo tiene mucha importancia como nos vemos es decir, nuestra autoimagen: conocida en inglés como self-image es la representación mental que se obtiene de uno mismo, generalmente es resistente al cambio. Está muy unida al autoconcepto, que es la opinión que tiene una persona de sí mismo.

Para crear una autoimagen positiva es necesario hacer un ejercicio de introspección, analizando nuestros defectos, virtudes, sentimientos, pensamientos, debilidades y fortalezas.

Esta imagen de nosotros mismos no es innata, ni estática. Se adquiere en función de las experiencias vividas, así que evoluciona con nosotros; por lo tanto, la percepción que tenemos de nosotros en la adolescencia es muy diferente a la que tenemos en la edad adulta.

Para evaluar nuestra autoimagen hay una serie de aspectos a tener en cuenta:

– La percepción que tenemos sobre nuestras habilidades, cualidades y capacidades.

– La apreciación de los demás sobre nosotros y nuestras habilidades…

– Los éxitos y fracasos que hemos experimentado.

Existen percepciones distorsionadas de imagen corporal, de emociones:

La percepción de nuestra imagen corporal tiene carácter subjetivo y con frecuencia no se corresponde con la realidad.

El fenómeno de la distorsión en imagen corporal adquiere relevancia en las personas aquejadas de anorexia nerviosa , que se ven a sí mismas con un peso normal aunque en realidad estén extremadamente delgadas, lo cual les impulsa a continuar bajando su peso, poniendo incluso en peligro su propia vida.

Otros trastornos también asociados a una percepción de imagen corporal distorsionada son la bulimia nerviosa, el trastorno dismórfico o la vigorexia.

El trastorno dismórfico, obsesivo, consiste en la preocupación fuera de lo normal por algún defecto, ya sea real o imaginario. Si dicho defecto existe, la preocupación y ansiedad de estas personas es excesiva, llegando a mostrar síntomas ansioso-depresivos severos.

En cuanto a la vigorexia, la persona se siente carente de musculatura y pone en práctica conductas obsesivas para aumentar su masa muscular.

En cuanto al tratamiento de estos trastornos, la terapia va dirigida al aprendizaje de nuevos patrones de pensamiento y emociones a través de herramientas que acompañan a la persona a verse de un modo más ajustado. Existen ya numerosos estudios que aplican la nueva tecnología de realidad virtual a la mejora de la autoimagen.

Me gustaría terminar con un rasgo que las personas con un trastorno de la conducta alimentaria suelen tener en común: la manera inadecuada de percibir las emociones de los demás; las consideran más negativas de lo que en realidad son y esto nos lleva de nuevo a lo que Daniel Goleman resalta en su libro “Inteligencia emocional”:

Las emociones son un factor principal en nuestras percepciones frente a las situaciones que nos rodean y determinan estas mismas aunque no seamos conscientes de ello.

Por lo tanto, es importante trabajar en nuestras emociones y su equilibrio, desarrollando un nivel de Inteligencia Emocional que nos permita un adecuado control de nuestros estados emocionales y que éstos nos ayuden en el desarrollo de cualquier ámbito de nuestras vidas, tal vez proporcionando el empuje necesario para lograr nuestro apreciado éxito.

Si te ha gustado comparte y si te propones mejorar en la identificación y manejo de tus emociones contacta conmigo.